Prensa FCA / Luis Miguel Hernández.- Nacido en Caracas, en 1950, Edgar Álvarez Estrada se ha destacado por ser un pintor excepcional, recibió su formación en la Escuela Cristóbal Rojas durante distintos períodos: entre 1962 y 1963 estudia arte puro; posteriormente, entre 1972 y 1976, artes gráficas con Virgilio Trómpiz y más tarde, se dedicó al estudio de la ilustración con Abilio Padrón durante un año.

El realismo social en la plástica y la literatura marcaron desde su juventud una notable inclinación por la figuración. Asimismo, Álvarez Estrada formó parte de la etapa final del llamado boom del dibujo, en donde deja ver desde sus primeros trabajos la apropiación de una iconografía que lo caracteriza, destacándose con la armamentística y la heráldica de la Edad Media. Se  sumaron a su arte algunos signos y simbologías de la época, que contrapone con elementos anacrónicos.

Dentro de su vasto crecimiento se puede observar que su carrera se encuentra marcada por cuatro etapas, demarcadas por dos extensas series: armaduras medievales que inició alrededor de los años 80; además, introduce el autorretrato y la elaboración de un bestiario fantástico y un retrato que, a simple vista, se presenta fuera de contexto. Continua su crecimiento y muestra sus animales fantásticos, que son representados de perfil haciendo énfasis en la elaboración de texturas.

Con el crecimiento de su talento para impresionar con nuevos aportes, da lugar a la tercera etapa, el contraste y lo fantástico, explotando al máximo sus cualidades. En esta misma línea, comienza a utilizar el color hasta que consigue llevarlo a su mínima expresión, dejando ver el collage y algunos medios de tinta como su producción actual, usando el color como aporte al dibujo o como instrumento del mismo.

Para la década de los años 90, el experto en artes incorporó a su trabajo la gestualidad sin perder de vista la visión académica; luego de esto, se abalanza con una nueva propuesta que incluye a los próceres de la Independencia con gran influencia de colores. Por su aporte y dedicación al país, ha sido merecedor de diversos reconocimientos, entre los que destacan: el Premio de Adquisición del I Salón de Jóvenes Artistas en 1981, y recientemente, el Premio Nacional de Cultura 2014-2016, mención Artes Plásticas.

Desde la Fundación Casa del Artista invitamos a todos los cultores y artistas a postularse al Premio Nacional de Cultura en sus diferentes menciones. Los interesados pueden enviar los recaudos al correo: premionacionaldeculturafca@gmail.com hasta el 14 de septiembre de 2018.