Clara Guedez / Prensa FCA.- Nuestra camarada, la primera combatiente de la Revolución, está de cumpleaños: Cilia Adela Flores Gaviria de Maduro nació un 15 de octubre de 1956, en Tinaquillo, estado Cojedes. A los cuatro años de edad, la menor de seis hermanos se trasladó junto con su familia hasta Caracas; sus primeros años en la capital transcurrieron entre Catia y Boquerón, dos importantes zonas populares ubicadas al oeste de la ciudad.

Egresada en Derecho en la Universidad Santa María, y con especializaciones posteriores en Derecho Penal y Derecho Laboral, Cilia conformaría el equipo de profesionales que asumiría la defensa de los militares de la rebelión cívico-militar de 1992, encabezada por el entonces teniente coronel Hugo Chávez Frías.

Desde entonces, nuestra Primera Combatiente asumió un camino que fortalecería las bases de la Revolución, con la fundación del Círculo Bolivariano de los Derechos Humanos, en 1993, y sumándose al Movimiento Revolucionario 200 (MBR-200), Movimiento Quinta República (MVR) y posteriormente al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en el cual ejerce, actualmente, la Dirección Nacional.

Con la llegada de la Revolución Bolivariana, Cilia Flores marcó un hito al convertirse en la primera mujer de Venezuela en dirigir la Asamblea Nacional, cargo que asumió con la mayor de las responsabilidades en 2006. Doce años después, es electa por el pueblo como constituyente, en la Asamblea Nacional Constituyente convocada, con legítimo derecho, por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros.

Su espíritu rebelde y combativo la llevó a tomar el título de primera combatiente, pues, mientras la oposición aseguraba que no reunía los méritos para ser llamada “primera dama”, ella demostró que ese título, ostentado por las esposas de los presidentes en la Cuarta República, le quedaba realmente corto, pues ella, como una verdadera venezolana, es más que un sujeto de exhibición y ha demostrado que con en el trabajo, con las luchas, y en el amor al pueblo, es que se logra una compañía a la altura del líder de una nación.

Hoy, desde la Fundación Casa del Artista, acompañamos y celebramos la vida de una de las mujeres ejemplo de nuestro país. Cilia Adela es bastión de solidaridad, lealtad, amor y entrega. Que sean muchos años más con su luz y su compañía… ¡hasta la victoria siempre!