Desde el año 1957 se celebra en Venezuela el Día del Estudiante Universitario, en homenaje a los jóvenes de las universidades Central de Venezuela (UCV) y Católica Andrés Bello (Ucab), quienes tomaron las calles en rechazo al régimen dictatorial impuesto desde 1950 por el presidente de ese momento Marcos Pérez Jiménez.

En 1952, Pérez Jiménez asumió de manera provisional para luego ser nombrado como Presidente sin tomar en cuenta la voluntad popular. Su mandato debía culminar en 1957, pero ese año anunció un plebiscito que evidenciaba sus intenciones continuistas y que extendería su mandato presidencial a 5 años más (1958-1963).

Ante estas pretensiones, conjugadas también con un escenario represivo, liceístas de diferentes instituciones educativas de Caracas se habían alzado previamente en contra del régimen dictatorial y en defensa de sus derechos y libertad.

El 21 de noviembre contribuyó en gran medida a la caída de Pérez Jiménez. Entre los principales organizadores estuvieron Antonio José “Caraquita” Urbina, Chela Vargas, Hilarión Cardozo, Ramón Espinoza, Alejandro Arratia, Héctor Rodríguez Bauza, Leticia Bruzual, Enver Cordido, Julio Escalona y Emilio Santana.

El 21 de noviembre de 1957, tal como lo habían previsto los organizadores, estalló la huelga en la Universidad Central, desde donde se extendió a otras Universidades. En la Universidad Católica Andrés Bello los estudiantes quemaron la Ley Electoral, que era fraudulenta, un ejemplar del diario “El Heraldo” y un retrato de Pérez Jiménez.